El artículo, escrito desde la perspectiva del uso de la IA por parte de la profesión, nos ofrece la certeza de que da igual desde qué ámbito profesional o personal la utilicemos, porque lo verdaderamente valioso en su uso va más allá del pensamiento crítico, el cual solo podemos sustentarlo en mantener y desarrollar nuestra capacidad de análisis y bucear en el umbral filosófico de la vida y la deontología profesional y, ¿porqué no?, la deontología del civismo.
Los profesionales de la educación y las familias también pueden hacer propios los fundamentos expuestos.
"(...) El pensamiento crítico no es desconfianza sistemática ni resistencia al cambio. Es la capacidad de examinar lo que se ofrece, contrastarlo con la realidad del caso, medir sus límites y decidir qué valor tiene —y qué valor no tiene— para el problema jurídico concreto. Sin ese filtro, la herramienta manda; con él, la herramienta sirve.(...)"
Abogacía Española
https://www.abogacia.es/actualidad/opinion-y-analisis/inteligencia-artificial-la-tentacion-de-delegar-el-pensamiento/