Dos referencias de libros para estar con nuestros hijos y que pasemos un tiempo indefinidos enredándonos y... ¡olvidándonos del tiempo!
El primero "365 actividades para jugar sin pantallas en familia"1 con actividades recomendadas para edades de 0 a 3 años y una relación de actividades a realizar en espacios interiores y exteriores, clasificadas así según el lugar donde realizarlas y la edad recomenda.
El otro libro "Jugar para ser feliz"2, de la misma autora Zazu Navarro y la ilustradora Teresa Cebrián, propone actividades a partir de 4 años y como el anterior solo requiere algo tan intangible y mal utilizado por los adultos como el tiemmmmmmpo. Si, es bien tan "valioso" que nadie lo tiene y, casi, casi, no sabemos en qué lo utilizamos cuando lo tenemos.
Solo hay una manera de utilizarlo que sabemos es útil: jugando. Un tema este, el del tiempo, sobre el que tenemos que plantearnos qué hacemos o dejamos de hacer cuando pensamos en él. Pero para saberlo tenemos que aprender desde la práctica, haciendo un cierto intercambio de las actividades que realizamos y también, tal vez, un nuevo enfoque de lo que nos creíamos era una pérdida de tiempo por no ser "económicamente productivo".
Quien sabe, a lo mejor "perder el tiempo" empieza a ser valorado por los beneficios "intangibles" que produce, especialmente en el desarrollo de nuestros hijos e hijas y de quienes hemos tomado la responsabilidad de su crianza.
Literalmente: Está en nuestras manos.